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jueves, 30 de junio de 2011

Una palabra que lo cambia todo

Hemos tenido muchas despedidas y esta vez (no) lo hemos hecho. Una última vez es como una última copa, solo indica que es la penúltima. Por eso todo es diferente.
(No) Es extraño extrañarte. Es difícil (no) quererte.
Te echo de menos, pero (no) más que siempre.
Porque todo lo que (no) hemos sido forma parte de aquel cuento que (no) te conté cuando tú te hacías el dormido.

("No" es una palabra que está sobrevalorada, pero lo cambia todo).

domingo, 8 de agosto de 2010

Olvidar y recordar

Y ya empiezo a olvidar si la última vez fue a oscuras o si entraba la luz de la luna en tu cuarto. Y olvidando el recuerdo, no se me olvida tu cara, tu cuerpo, tus manos masajeando cada milímetro de mi piel.
Quiero volver a pegarme a ti con sudor, a hacer ventosa con tu estómago cuando estés entre mis piernas.
Pero lo que más quiero es olvidarte, para poder follar contigo otra vez como si no te conociera.

lunes, 12 de julio de 2010

Tentación

Estoy en casa, sana y salva. Lejos de la tentación.
Huyendo de esa tentación que para mí tiene un nombre y un cuerpo y una sonrisa y unos ojos color miel.
Pero que puede llegar a abrasarme, que lleva abrasándome mucho tiempo, pero qué calorcito me ha dado...
Tentación que quema, que me hace sudar, soñar, volar, perder la razón.
Dulce y amarga tentación que me desvela y me sumerge en el más largo de los sueños, despierta. Para hacerme chocar de bruces con la realidad.
Tentación que me ha cerrado los ojos durante tanto tiempo...
Tentación que me ha hecho vivir entre nubes...
Tentación que me ha hecho volver a sentir que estoy viva...
Tentación que me ha enamorado...
Tentación que me ha hecho no pensar con la cabeza...
Tentación que no tiene nada y lo tiene todo...
Esta vez, te evitaré para siempre.
Me comeré mis ganas y las tuyas también si hace falta.

martes, 29 de junio de 2010

INVADE MI ESPACIO VITAL

Y así, despacito se fue acercando a ella, con media sonrisa dibujada en la cara. Con la mirada fija en sus ojos, sin retirarla. Ella, como siempre, reacia pero deshaciéndose por dentro.
Él invadiendo su espacio vital, como siempre hace.
Devorando la distancia que les separa.
Y de repente todo se para alrededor, la gente desaparece, los amigos se marchan, la música deja de sonar, pero solo fuera.
Porque ellos están tocando su propia música, cantando su canción.
Y sí: un milímetro menos, un milímetro más cerca de un beso.
Y a miles de años de luz de la tierra, volando entre nubes.

lunes, 10 de mayo de 2010

Lo siento

Porque últimamente estoy tomando decisiones difíciles.
Porque necesito despertar y esto solo me ayuda a soñar.
Porque estoy pasando por un mal momento por un cúmulo de circunstancias y tengo que reconstruirme, borrar y hacer cuenta nueva.
Y empezar otra página en blanco de mi vida.
Pero con alegría y felicidad y con una gran sonrisa y con fuerza.
No llorando como ahora.

Me voy un tiempo, prometo que volveré. Quizá antes de lo que ahora estoy pensando. Quizá mañana, quizá dentro de un mes. Cuando vuelva a encontrarme.

domingo, 18 de abril de 2010

Si se rompiera el silencio

Mi cama todavía huele a ti. Mi almohada te echa de menos.

Mi habitación está vacía. Tan vacía como había estado mi corazón durante mucho tiempo hasta que se te ocurrió la maravillosa idea de llamar a su puerta.

Y me fui agrietando y fui quitándomelo todo. Hasta que estuve totalmente desnuda frente a ti. Como ahora.

Me buscaste y me encontraste, casi sin querer. Casi sin verme.

En la oscuridad de los portales fríos donde nos dimos calor.

Y así, poco a poco, se me fueron escapando de las manos los sentimientos y las caricias y los besos y los abrazos; todos esos que ahora reprimo.

Volaron libres, no pude sujetarlos durante más tiempo.

Últimamente cuando me acaricias se me eriza la piel y me da un vuelco el corazón y se me vacia el estómago y me haces temblar.

Pero guardo silencio. Incapaz de gritártelo a la cara. Incapaz de susurrártelo al oído. Incapaz de abrir la boca. Porque me faltan las palabras, todas las que me sobran aquí. Porque le tengo miedo al miedo. Porque prefiero refugiarme en el silencio, hasta que algo o alguien rompa su sutil fragilidad y entren todas las miradas y me obligue a dejar de luchar contra lo que siento.

Milésimas de segundo de felicidad

Me gusta mirarme en la inmensidad de tus ojos porque me siento segura.
En esos ojos tristes de los que solo a veces logro arrancar una sonrisa.
En esos ojos que, poco a poco, van dejando su huella en mi corazón.

Hoy tú has hecho que brille mi mirada y mis ojos han sonreído por ti.
Porque hoy me has regalado una milésima de segundo de felicidad, de esas que yo me guardo en el bolsillo, para sonreír cuando ando sola por las calles de Madrid.

martes, 12 de enero de 2010


Tienes un corazón helado,

congelado, de esos que temen sentir.

De esos que son tan duros que no

se pueden derretir.

De esos que alguien rompió

y que se han propuesto que nunca más

volverán a sentir por miedo a sufrir.

Y yo ya no tengo más calor.

Es una pena.


martes, 13 de octubre de 2009

Somos todo y nada.

Mi cuarto impregnado con olor a sexo, a ti.
Tu perfume en mi almohada.
Las sábanas mojadas.
En mis manos grabadas las caricias y tus rasgos y cada recodo de tu cuerpo, de memoria.
Por si acaso esto se acaba. Por si no te vuelvo a ver.
Para poder vivir de tus recuerdos y robarte las caricias cuando tú ya no estés o cuando yo me canse.

viernes, 8 de mayo de 2009

Quiero


Quiero que cuando sea fuego tú seas mis ascuas, cuando sea agua las gotas que me componen, la arena de mi tierra, la fuerza de mi huracán, la calma de mi brisa.
Quiero que me apagues cuando queme demasiado, que me bajes los pies de las nubes, que luches contra mí cuando sea huracán y que dejes que te abrace cuando sea brisa.
Quiero que tú también te transformes, que me dejes entrar en tus sueños y yo te haré sitio en mi maleta. Que me hagas un hueco en tu corazón que quizá está cansado, ocupado, dolido y roto, como el mío. No quiero adueñarme de él. Sólo quiero ser yo misma, contigo mismo. Con mis contradicciones y con las tuyas. Con mis defectos y con los tuyos. Con mis manías y con las tuyas. No hace falta que seamos nada, sólo nosotros.

Si no quieres ser las ascuas de mi hoguera, las gotas de mi agua, la fuerza de mi huracán ni la calma de mi brisa. Si no quieres apagarme cuando arda, ponerme los pies en la tierra, luchar contra mí o abrazarme, lo entenderé. Entenderé que el miedo nos volvió a ganar la partida.