sábado, 26 de enero de 2013

Dreams

Sometimes I'd like to go back to where I was five years ago. Discovering the world, discovering myself... Away from everything. Sometimes I'd like to go back, just for a while - with no worries, no burdens, no job, no company of my own and tons of snow. But then I think of YOU and of what I've achieved. I think that, if I went back, I wouldn't have YOU in my life. And in this life of mine, I'm sure of just one thing, I want to share it with YOU. I want to be with YOU. Let's run away, together, there are no borders for us. Let's create our lives again, let's build them. Ones that we can create from scratch. But don't leave me alone with this, please. Give me your hand, I'll teach you English and I'll take you to the end of the world, and back, but only if you promise me you'll be by my side.

martes, 18 de septiembre de 2012

Hoy, de repente, ha llegado la lluvia y pronto todo se empezará a teñir de un amarillo anaranjado y llegará mi octubre, mi mes favorito. Empieza a hacer frío y me gustaría estar sentada en tu sofá, con una manta, abrazándote para que se te olvidaran los males del día, para que juntos dejáramos la mente en blanco, para... quererte. Para quererte despacito, tan despacio que puedas saborear cada momento, cada respiración acompasada... Al compás de nuestros días, de nuestros deseos, de nuestras almas, DESPACITO, para que dure más, para que no se acabe, para que crezca... Que crezca tanto que creemos algo inmenso, como el mar.

martes, 17 de abril de 2012


Soplé, y volaron todos los pétalos.
Y de repente algo se movió en el universo.


Quédate.
Ni se te ocurra marcharte.
Quédate conmigo, hace frío.
Eres lo más preciado que tengo en esta vida.
Quédate, no te marches.
Hazme un hueco en tu cama.
Dame un beso todas las mañanas.
Yo, a cambio, te haré café con caricias.
Déjame quedarme, por favor.
Prometo no hacer mucho ruido.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Las piezas


Como las piezas de un puzle, vamos encajándonos.
Conectándonos.
Dibujando.
Creando y creándonos.
Buscándonos las vueltas.
Vamos a construir una torre alta y de colores, desde donde podamos sentarnos a ver anochecer. Donde nunca haga frío. Donde estemos siempre juntos.

Ven, te estoy esperando y tengo las piezas preparadas.

domingo, 9 de octubre de 2011


Es como flotar.
Creo que es la sensación más cercana a volar que he experimentado.
Es como que no lo puedes creer, pero está pasando de verdad.
Es como haberse subido en una nube esponjosa.
Y de repente, te paras, cierras los ojos, respiras y te das cuenta: eres feliz.


Y encima ha llegado el otoño. Y me encanta.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Mi abuela


Tiene alrededor de los ojos un halo blanco, como los periquitos cuando envejecen.
Cada una de sus arrugas marca una de las dificultades de su vida, y también una de sus alegrías.
Embriaga el brillo de su mirada ya cansada, la blancura de su pelo acaracolado.
Siempre me encantó una foto de mi abuela, de joven, con melena negra, peinadada con ondas tipo años veinte y un moño bajo. Cuando era pequeña me quedaba embelesada, admirando su marcada belleza mediterránea y siempre le preguntaba: ¿De verdad eres tú?
Ahora la admiro igualmente, a pesar de que me cuenta infinitas veces la misma historia sin darse cuenta. A pesar de que a veces se olvida de que he ido a verla.
La admiro porque hace honor a su nombre, Victoria, porque sigue jugando la partida de la vida y porque todavía le quedan fuerzas para una sonrisa.

jueves, 18 de agosto de 2011

Dejarse llevar

Me gusta ver la forma en que pierdes el norte y ya no sabes siquiera dónde estás, y pierdes la línea que marca los límites, y te olvidas, y te dejas arrastar.
Rendido a tus deseos y a los míos. A tus fantasías y a las mías.
Con este calor que solo nos permite caricias suaves que no suban en exceso la temperatura ya de por sí demasiado alta. Caricias que formarán parte de sueños posteriores, que me darán compañía y calor en las noches en las que corra una pequeña brisa de aire fresco, como esta.
Noches de verano, de luna llena, de estrellas fugaces a las que ya no pido deseos.
Contigo. Quitándonos la ropa porque molesta, estorba, porque sobra. Nos sobra.
Aunque solo sea una historia de hoy y quizá de mañana.



No sabemos lo que es siempre, ni jamás, y por eso nos quedamos en ese limbo en el que solo importamos tú y yo.